Una historia de resiliencia humana, en donde el amor, pasión y profundidad del dolor, acarician por ratos a la locura y luchan constantemente por sobrevivir para aprender a vivir. Los personajes como eslabones del imperante símbolo del agua, se unen a través de accidentes, desilusiones, desengaños y encuentros definitivos; todos ellos engarzados entre sí a través de Anna, una paciente diagnosticada con esquizofrenia, o bien, un ser dotado de un peculiar poder premonitorio que ni ella misma es capaz de entender.
Los ecos de los sonidos bajo al agua a veces desgarradores y otras pacíficos como la marea calma ante un nuevo amanecer.
Susana Silva
“Sonidos bajo el agua” o de cómo se consolida una escritora que escribe con el corazón
Reseña por Ma. Del Carmen Varela Editora de Cultura de la Agencia Notimex
La excepción confirma la regla y afortunadamente “Sonidos bajo el agua” es una de esas excepciones a la consabida frase de que nunca segundas partes fueron buenas. Esta novela, secuela de “Café Toscana”, de Susana Silva, no sólo es un interesante ejercicio literario que da cuenta de su evolución y madurez como escritora, sino una novela muy bien lograda, vertiginosa casi de principio a fin, llena de detalles de oficio para deleite del lector.
Y si en la anterior entrega su autora se había hecho merecedora de varios elogios, entre ellos el de artesana de las letras, en esta ocasión, Susana refrenda no sólo que tiene oficio, sino vocación y voluntad para desarrollarse en el ámbito literario.
Deja claro, pues, que el premio que obtuvo en 2008 por su ópera prima “Café Toscana”, del cual se han hecho ya tres ediciones, todas ellas independientes, es sólo el primero de muchos que la reconocerán a lo largo de su trayectoria como una consumada hacedora de historias, en las que refleja su pasión por la vida, el amor y el ser humano.
De ahí su absoluta convicción de que éste es tan resiliente o más que los metales, porque por más cambios que sufra y desgarres lleve en el alma, al final, “ese mecanismo siempre nos lleva a recuperar la cordura y sembrar de nuevo la fe a veces perdida”.
“Sonidos bajo el agua” no es el típico relato que parte de una historia rosa, por el contrario, está llena del drama de sus personajes, quienes con más o menos fortuna van librando sus propios abismos, o vuelven a ser presas de sus obsesiones.
Karen, personaje también de “Café Toscana”, se convierte ahora en una de las protagonistas, quien lleva a cuestas una doble herencia que al final habrá de salvarla: por un lado, su fe en el amor y la capacidad de luchar por sus sueños, que le ha transmitido su madre; por el otro, su pertenencia al “clan” de quienes pueden escuchar “sonidos bajo el agua”, en ella, una suerte de sexto sentido que la hará seguir sus instintos.
Destaca el lenguaje siempre fluido de la autora, que vuelve a ser amable con el lector, sin rebuscamientos ni metáforas innecesarias; va al grano aunque éste se vaya desvelando de a poco a lo largo de los capítulos llenos de esa literatura amorosa con la que Silva obsequia a sus lectores, en un afán por compartir con ellos algunas de esas revelaciones que desde el libro anterior descubre en los recuerdos de su futuro.
La historia de Karen, la pérdida de una hija primero, de una familia después, la mezcla de personajes, situaciones, tiempos y geografías son un rompecabezas armado finamente, al que el lector poco a poco irá dando forma.
Y aunque el hilo conductor ahora sean “los sonidos bajo el agua”, éste no deja de ser hilvanado por el aroma del café, el sabor de los sueños y el color de los recuerdos vividos y aquellos por vivir.
Los ecos de los sonidos bajo al agua a veces desgarradores y otras pacíficos como la marea calma ante un nuevo amanecer.
Susana Silva
“Sonidos bajo el agua” o de cómo se consolida una escritora que escribe con el corazón
Reseña por Ma. Del Carmen Varela Editora de Cultura de la Agencia Notimex
La excepción confirma la regla y afortunadamente “Sonidos bajo el agua” es una de esas excepciones a la consabida frase de que nunca segundas partes fueron buenas. Esta novela, secuela de “Café Toscana”, de Susana Silva, no sólo es un interesante ejercicio literario que da cuenta de su evolución y madurez como escritora, sino una novela muy bien lograda, vertiginosa casi de principio a fin, llena de detalles de oficio para deleite del lector.
Y si en la anterior entrega su autora se había hecho merecedora de varios elogios, entre ellos el de artesana de las letras, en esta ocasión, Susana refrenda no sólo que tiene oficio, sino vocación y voluntad para desarrollarse en el ámbito literario.
Deja claro, pues, que el premio que obtuvo en 2008 por su ópera prima “Café Toscana”, del cual se han hecho ya tres ediciones, todas ellas independientes, es sólo el primero de muchos que la reconocerán a lo largo de su trayectoria como una consumada hacedora de historias, en las que refleja su pasión por la vida, el amor y el ser humano.
De ahí su absoluta convicción de que éste es tan resiliente o más que los metales, porque por más cambios que sufra y desgarres lleve en el alma, al final, “ese mecanismo siempre nos lleva a recuperar la cordura y sembrar de nuevo la fe a veces perdida”.
“Sonidos bajo el agua” no es el típico relato que parte de una historia rosa, por el contrario, está llena del drama de sus personajes, quienes con más o menos fortuna van librando sus propios abismos, o vuelven a ser presas de sus obsesiones.
Karen, personaje también de “Café Toscana”, se convierte ahora en una de las protagonistas, quien lleva a cuestas una doble herencia que al final habrá de salvarla: por un lado, su fe en el amor y la capacidad de luchar por sus sueños, que le ha transmitido su madre; por el otro, su pertenencia al “clan” de quienes pueden escuchar “sonidos bajo el agua”, en ella, una suerte de sexto sentido que la hará seguir sus instintos.
Destaca el lenguaje siempre fluido de la autora, que vuelve a ser amable con el lector, sin rebuscamientos ni metáforas innecesarias; va al grano aunque éste se vaya desvelando de a poco a lo largo de los capítulos llenos de esa literatura amorosa con la que Silva obsequia a sus lectores, en un afán por compartir con ellos algunas de esas revelaciones que desde el libro anterior descubre en los recuerdos de su futuro.
La historia de Karen, la pérdida de una hija primero, de una familia después, la mezcla de personajes, situaciones, tiempos y geografías son un rompecabezas armado finamente, al que el lector poco a poco irá dando forma.
Y aunque el hilo conductor ahora sean “los sonidos bajo el agua”, éste no deja de ser hilvanado por el aroma del café, el sabor de los sueños y el color de los recuerdos vividos y aquellos por vivir.