El día ha resultado terrible para Flor. Se ha pasado la jornada de un sitio a otro sin ni siquiera tiempo de pararse a comer. En su rostro se nota la tensión de un día agotador y las ganas de llegar al hogar y darse un baño antes de caer rendida en su sofá. Ya camino de su casa, paseando a pocas manzanas de su portal, su mirada va recuperando su brillo intenso habitual y se le va deshaciendo la boca pensando en la frescura del agua de su ducha recorriendo su maltrecho cuerpo. Al entrar en el portal la brisa acogedora de su interior, que contrarresta con el calor de la calle, la recibe como un abrazo cariñoso y convierte esa sensación del agua resbalando por su piel en una necesidad. En el ascensor Flor comienza a revolver en su bolso en busca de las llaves ansiosa por entrar en casa y quitarse los zapatos que le hacen latir doloridas las plantas de los pies. Su mano recorre cada rincón de su bolso mientras el ascensor sube hasta su piso.
Relatos eroticos para Mujeres: No hay mal que por bien no venga (Spanish Edition)
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