A fines de febrero del año 1998, un prestigioso abogado Federico Gonzalez Herrera, su esposa Liliana y sus cuatro hijos: Gastón de veinticinco años, Damián de veinticuatro y las mellizas Laura y Eugenia de veintidós, se mudan a un pequeño pueblo en el interior de la provincia de Buenos Aires. Uno de los Bancos más prestigiosos de la Capital Federal decide inaugurar una nueva sucursal y le otorgan el cargo de Gerente General, brindándole además vivienda y movilidad.
Durante la primera noche, los hijos mayores descubren escondida en el quincho de la casa a una hermosa joven maltratada y en estado de shock, quien no recuerda quién es ni cómo llegó allí. Solo pueden saber su nombre por el grabado de una pulsera en su muñeca. El padre, sin alertar a la policía local para no tener problemas en el nuevo lugar, decide alojarla en la casa y recurre a un viejo amigo, detective privado, para que la investigue.
Mientras que la joven se adapta a su nueva realidad, historias de amor y misterio se van desarrollando en torno a ella y al resto de los integrantes de la familia. Comienzan a suceder hechos extraños que van revelando poco a poco la identidad de Virginia, dejando al descubierto su verdadera y trágica historia.
Durante la primera noche, los hijos mayores descubren escondida en el quincho de la casa a una hermosa joven maltratada y en estado de shock, quien no recuerda quién es ni cómo llegó allí. Solo pueden saber su nombre por el grabado de una pulsera en su muñeca. El padre, sin alertar a la policía local para no tener problemas en el nuevo lugar, decide alojarla en la casa y recurre a un viejo amigo, detective privado, para que la investigue.
Mientras que la joven se adapta a su nueva realidad, historias de amor y misterio se van desarrollando en torno a ella y al resto de los integrantes de la familia. Comienzan a suceder hechos extraños que van revelando poco a poco la identidad de Virginia, dejando al descubierto su verdadera y trágica historia.