Paula está a punto de conseguir todo lo que siempre ha querido para ser feliz. La línea que separa el "a punto" del "lo consiguió" es el miedo que tiene a decir y hacer lo que piensa y siente. Un miedo que le impide utilizar la llave que abre el cajón de sus sueños y que le está alejando de sus amigos y de, posiblemente, el amor de su vida.
Se siente como una niña que quiere montar un puzzle de 1000 piezas. Tiene todos los trocitos por juntar, casi ya es una imagen perfecta y digna de enmarcar, pero casi. Por el momento es solo alguien débil que mira todas las piezas como esperando que se encajen solas y con un miedo muy fuerte de coger la primera pieza. Porque sí, puede salir mal.
Se siente como una niña que quiere montar un puzzle de 1000 piezas. Tiene todos los trocitos por juntar, casi ya es una imagen perfecta y digna de enmarcar, pero casi. Por el momento es solo alguien débil que mira todas las piezas como esperando que se encajen solas y con un miedo muy fuerte de coger la primera pieza. Porque sí, puede salir mal.