Esta novela muestra cómo, con la mano de Dios actuando, una persona, o un evento aislado, pueden marcar y redirigir la vida y destino de un individuo, casi como si volviera a nacer de nuevo, siendo adulto.
Este es el caso del relator imaginario de este trabajo, quien pasó literalmente de muerte a vida, de la nada, a un algo, quizá no muy notable pero sí muy evidente.
Este personaje, cuyo nombre real no viene al caso, (podemos ubicarlo simplemente como el “Bosh”), relata una parte de su existencia, la cual fue impactada por su primo hermano Gustavo, hecho que no fue reconocido sino al final de su existencia, momento en el que quiso enviar al aire sus reflexiones y agradecimiento a ese motor que el Todopoderoso usó como un ariete de motivación, de reivindicación.
Este es el caso del relator imaginario de este trabajo, quien pasó literalmente de muerte a vida, de la nada, a un algo, quizá no muy notable pero sí muy evidente.
Este personaje, cuyo nombre real no viene al caso, (podemos ubicarlo simplemente como el “Bosh”), relata una parte de su existencia, la cual fue impactada por su primo hermano Gustavo, hecho que no fue reconocido sino al final de su existencia, momento en el que quiso enviar al aire sus reflexiones y agradecimiento a ese motor que el Todopoderoso usó como un ariete de motivación, de reivindicación.