Una novela altamente atrapadora y mejor aún rupturista incluso con la nueva narrativa chilena. Es brutalmente honesta en desnudar sin maquilleos las cargas intergeneracionales de la clase media acomodada y pueblerina de un Chile moderno en permanente lucha por la aceptación de la diversidad y nuevos valores que combaten incluso en las mismas generaciones. La hipocresía social, es un espejo más nítido pero a la vez secundario en la obra de Díaz para explicar un fenómeno más profundo y universal que se construye a partir de la conciencia de la incapacidad y fragilidad individual para tomar opciones ante las abrumadores exigencias de nuestras vidas, que nos alejan de nosotros mismos y de la felicidad más banal.
Desde un prisma global, sin aspavientos de exagerar el conflicto de una pareja con realidades culturales tan diversas como Matías -chileno, fotógrafo treintón e irresuloto y Ratna -musulmana indonesia y simplona-, Diaz construye una obra fresca por cuanto no profita de referentes literarios ni se apoya en el paraíso bucólico de Bali, del cual ya han bebido muchos autores.
Desde un prisma global, sin aspavientos de exagerar el conflicto de una pareja con realidades culturales tan diversas como Matías -chileno, fotógrafo treintón e irresuloto y Ratna -musulmana indonesia y simplona-, Diaz construye una obra fresca por cuanto no profita de referentes literarios ni se apoya en el paraíso bucólico de Bali, del cual ya han bebido muchos autores.