Si hay alguno en Roma que ignore el arte de amar, lea este, y amaestrado con sus reglas, ame. El arte es el que guía la nave ligera con vela y remo; el arte gobierna los velocísimos carros: el arte pues ha de regir también al amor. Célebre fue Automedonte, en manejar carros y caballos y no lo fue menos Tifis, piloto de la nave Argos: Venus empero, me ha elegido por maestro del tierno amor. Todos de aquí adelante me llamarán el Tifis y el Autómedon de los amores.
No puede negarse que el amor es de genio fiero, y que no pocas veces se revela contra mis preceptos; mas sin embargo, es niño y sus tiernos años le hacen dócil y dispuesto a la enseñanza. Con su cítara sujetó el hijo de Filira el Centauro Quirón, al muchacho Aquiles...
No puede negarse que el amor es de genio fiero, y que no pocas veces se revela contra mis preceptos; mas sin embargo, es niño y sus tiernos años le hacen dócil y dispuesto a la enseñanza. Con su cítara sujetó el hijo de Filira el Centauro Quirón, al muchacho Aquiles...