Él hubiera querido llevar su vida con la simplicidad del barquero que conduce su canoa sólo con unos pocos golpes, limpios, en el agua. Pero estaba enredado en su Mar de los Sargazos, mandaban las algas pardas y los rayos más prolongados y al final sus brazos cayeron extenuados e inútiles. Quizá había intentado demasiadas veces recuperar su “remo de oro” en el fondo de la sombra.
Se tratará de mitos, fobias, actitudes ciegas, pero eran fuerzas decisivas, más que su voluntad, y sin ellas tendría que haber renunciado a lo más precioso. Joaquín intentó poner a salvo su espinosa libertad y lo pagó al precio de sí mismo, de su desaparición. ¿Habrá sido, por eso, un hombre total?
Se tratará de mitos, fobias, actitudes ciegas, pero eran fuerzas decisivas, más que su voluntad, y sin ellas tendría que haber renunciado a lo más precioso. Joaquín intentó poner a salvo su espinosa libertad y lo pagó al precio de sí mismo, de su desaparición. ¿Habrá sido, por eso, un hombre total?