Mediante este libro pretendemos demostrar que muchas, si no todas las herramientas de desarrollo empresario, son aplicables a esta profesión. Y debemos convencernos de que no es solamente un individuo o su profesión, el necesario y suficiente, para llevar adelante nuestro proyecto.
Tenemos necesidad de conformar equipos técnicos interdisciplinarios, donde el aporte de cada integrante se hace invalorable, dada la distinta perspectiva del enfoque sobre una misma materia en estudio.
Entendemos como sumamente importante, el conocimiento exhaustivo de la gente que se convierte en visitante de nuestro Museo.
Como también es sumamente importante, determinar al menos probabilísticamente, cual es la que no asiste.
De ambos universos, debiéramos conocer sus actitudes hacia nuestra Institución. Para que los que vienen, se sientan cómodos y se vayan contentos. Y en el caso de los que no vienen, tratar de ver cuales son las barreras que debemos derribar entre ellos y nosotros, para que vengan a estar cómodos e irse contentos.
El saber, no sus nombres, sino la cantidad aproximada de los que no concurren, nos debe generar el compromiso de acercarlos.
Compromiso que estará en relación directa con la cantidad de ellos, que podemos estimar, aunque no los hayamos visto.
Compromiso que sentimos muy profundamente y que debemos asumir todos los apasionados de esta profesión. Por que deviene del saber que, como Institución Educadora no Formal, estamos cumpliendo con el divino mandato de acercarnos a nuestro prójimo y compartir con él lo que hemos hecho.
Que lo hicimos también pensando en él.
El Autor
Córdoba, Agosto de 2014
Tenemos necesidad de conformar equipos técnicos interdisciplinarios, donde el aporte de cada integrante se hace invalorable, dada la distinta perspectiva del enfoque sobre una misma materia en estudio.
Entendemos como sumamente importante, el conocimiento exhaustivo de la gente que se convierte en visitante de nuestro Museo.
Como también es sumamente importante, determinar al menos probabilísticamente, cual es la que no asiste.
De ambos universos, debiéramos conocer sus actitudes hacia nuestra Institución. Para que los que vienen, se sientan cómodos y se vayan contentos. Y en el caso de los que no vienen, tratar de ver cuales son las barreras que debemos derribar entre ellos y nosotros, para que vengan a estar cómodos e irse contentos.
El saber, no sus nombres, sino la cantidad aproximada de los que no concurren, nos debe generar el compromiso de acercarlos.
Compromiso que estará en relación directa con la cantidad de ellos, que podemos estimar, aunque no los hayamos visto.
Compromiso que sentimos muy profundamente y que debemos asumir todos los apasionados de esta profesión. Por que deviene del saber que, como Institución Educadora no Formal, estamos cumpliendo con el divino mandato de acercarnos a nuestro prójimo y compartir con él lo que hemos hecho.
Que lo hicimos también pensando en él.
El Autor
Córdoba, Agosto de 2014