¡Romántica!
A mí me encanta “Liliana y Da Vinci”.
Al reeler la novela percibes más la chispa que tiene; la profundidad de alguna de sus frases; la viveza de muchos diálogos; y por supuesto, los personajes son perfectos en su papel. No creas que digo todo eso porque soy la autora, la he leído con el ojo crítico para poder corregir algún que otro defecto que siempre queda. Las hay mejores, pero esta es buena y algo más.
Es una novela muy completa en cuanto a lo que en ella se cuenta. Tienes la parte más formal, histórica, en lo que se refiere a Da Vinci, pero sin agobiar porque va deslizándose de tanto en tanto. Por otro lado resultan muy entretenidos además de interesantes los comentarios que hacen los protagonistas sobre los cuadros, un análisis diferente y juvenil de algunas obras, tal que fuera un trabajo de estudio y unos jóvenes amigos que se reúnen para llevarlo a cabo, hablan y comentan sin protocolo sobre ello. El resultado es que aprendes cosas sobre el gran Da Vinci y su obra que seguro no conoces.
Los jóvenes son cuatro, los principales, dos chicos y dos chicas. Deciden vivir en comuna en el piso de una de las chicas, así tienen menos gastos y pueden unirse todos al estudio que Salvo, con él empieza la novela, hace de Da Vinci. La convivencia es bastante buena, con discusiones incluidas sin llegar a mayores porque son buena gente, a todos les interesa vivir juntos y poco a poco la amistad se afianza. Es uno de los valores más destacados en la historia. Como también lo es el afán por saber, por aprender de todo lo que Da Vinci hizo. Aunque ello no les impide pasarlo bien y eso en Florencia no es difícil.
Etna dice que es: ¡Genial! “Liliana y Da Vinci”.
¿Y quién es Etna? Pues ni más ni menos que la primera y principal protagonista. ¿Acaso se trata de una biografía o un hecho real? No, pero sí hay algo de ello porque Etna es una persona real que prestó su nombre y personalidad para dar vida al personaje del mismo nombre. También la otra chica, Ester, que vive en el piso, y una tercera, Claire, que tiene un papel importante, son personas reales y aportan su carácter.
Etna imprime a la novela personalidad y fuerza, por cómo es ella en realidad: inteligente, apasionada, fría, dura y tierna: es total. También por girar la historia en su pasado y en su presente, aunque eso sí es ficción pero parece real.
El piso es de ella, lo heredó de su tía Liliana, y en él encuentra un diario en el que descubre un secreto de familia de suma importancia que hará cambiar no solo su vida, también la de otras personas.
Ester y Paolo, el otro chico que vive en el piso, estudian y se ganan la vida como pueden en vacaciones, trabajando es como conocieron a Etna que ha dejado a su familia porque no soporta a su déspota padre, abandonó el lujoso palacio familiar y vive haciendo caricaturas a los turistas.
El secreto descubierto la trastorna y aumenta su animadversión hacia su padre. Salvo se volcará en ayudarla al igual que el resto.
Hay una fuerte carga de sentimientos expresados por los protagonistas, especialmente por Etna que lleva toda su vida luchando consigo misma por lo que siente hacia su padre. La convivencia lleva a que surja el amor entre Etna y Salvo, pero su lucha interna por lo que ha descubierto en el diario provoca en ella reacciones a menudo incomprensibles para sus amigos y dolorosas para Salvo que es un chico sencillo, sin mayores experiencias, con sus estudios de derecho recién terminados pero que piensa volver al campo a trabajar porque es lo que le gusta. Estudiar durante un año a Leonardo es un regalo que su padre le ha hecho.
El diario descubre el sufrimiento de Liliana buscando a su novio, Gaspare, por medio mundo. Y eso harán, Salvo decide que es más importante encontrar a ese hombre que estudiar a Leonardo, aunque siguen con el estudio, su objetivo es encontrar a Gaspare y lo conseguirán.
Lee la novela, te gustará; vuelve a leerla, aun te gustará más. Si no te lo crees, haz la prueba y verás que
A mí me encanta “Liliana y Da Vinci”.
Al reeler la novela percibes más la chispa que tiene; la profundidad de alguna de sus frases; la viveza de muchos diálogos; y por supuesto, los personajes son perfectos en su papel. No creas que digo todo eso porque soy la autora, la he leído con el ojo crítico para poder corregir algún que otro defecto que siempre queda. Las hay mejores, pero esta es buena y algo más.
Es una novela muy completa en cuanto a lo que en ella se cuenta. Tienes la parte más formal, histórica, en lo que se refiere a Da Vinci, pero sin agobiar porque va deslizándose de tanto en tanto. Por otro lado resultan muy entretenidos además de interesantes los comentarios que hacen los protagonistas sobre los cuadros, un análisis diferente y juvenil de algunas obras, tal que fuera un trabajo de estudio y unos jóvenes amigos que se reúnen para llevarlo a cabo, hablan y comentan sin protocolo sobre ello. El resultado es que aprendes cosas sobre el gran Da Vinci y su obra que seguro no conoces.
Los jóvenes son cuatro, los principales, dos chicos y dos chicas. Deciden vivir en comuna en el piso de una de las chicas, así tienen menos gastos y pueden unirse todos al estudio que Salvo, con él empieza la novela, hace de Da Vinci. La convivencia es bastante buena, con discusiones incluidas sin llegar a mayores porque son buena gente, a todos les interesa vivir juntos y poco a poco la amistad se afianza. Es uno de los valores más destacados en la historia. Como también lo es el afán por saber, por aprender de todo lo que Da Vinci hizo. Aunque ello no les impide pasarlo bien y eso en Florencia no es difícil.
Etna dice que es: ¡Genial! “Liliana y Da Vinci”.
¿Y quién es Etna? Pues ni más ni menos que la primera y principal protagonista. ¿Acaso se trata de una biografía o un hecho real? No, pero sí hay algo de ello porque Etna es una persona real que prestó su nombre y personalidad para dar vida al personaje del mismo nombre. También la otra chica, Ester, que vive en el piso, y una tercera, Claire, que tiene un papel importante, son personas reales y aportan su carácter.
Etna imprime a la novela personalidad y fuerza, por cómo es ella en realidad: inteligente, apasionada, fría, dura y tierna: es total. También por girar la historia en su pasado y en su presente, aunque eso sí es ficción pero parece real.
El piso es de ella, lo heredó de su tía Liliana, y en él encuentra un diario en el que descubre un secreto de familia de suma importancia que hará cambiar no solo su vida, también la de otras personas.
Ester y Paolo, el otro chico que vive en el piso, estudian y se ganan la vida como pueden en vacaciones, trabajando es como conocieron a Etna que ha dejado a su familia porque no soporta a su déspota padre, abandonó el lujoso palacio familiar y vive haciendo caricaturas a los turistas.
El secreto descubierto la trastorna y aumenta su animadversión hacia su padre. Salvo se volcará en ayudarla al igual que el resto.
Hay una fuerte carga de sentimientos expresados por los protagonistas, especialmente por Etna que lleva toda su vida luchando consigo misma por lo que siente hacia su padre. La convivencia lleva a que surja el amor entre Etna y Salvo, pero su lucha interna por lo que ha descubierto en el diario provoca en ella reacciones a menudo incomprensibles para sus amigos y dolorosas para Salvo que es un chico sencillo, sin mayores experiencias, con sus estudios de derecho recién terminados pero que piensa volver al campo a trabajar porque es lo que le gusta. Estudiar durante un año a Leonardo es un regalo que su padre le ha hecho.
El diario descubre el sufrimiento de Liliana buscando a su novio, Gaspare, por medio mundo. Y eso harán, Salvo decide que es más importante encontrar a ese hombre que estudiar a Leonardo, aunque siguen con el estudio, su objetivo es encontrar a Gaspare y lo conseguirán.
Lee la novela, te gustará; vuelve a leerla, aun te gustará más. Si no te lo crees, haz la prueba y verás que