He aquí un breviario de magníficos aforismos que nos ayudarán a dar lo mejor de nosotros en el diario vivir, una serie de consejos pensados para ese gran humano que llevas dentro, al que basta definir como “Hombre de Bien” para decir todo de él.
Este centenar de máximas incluyen reflexiones profundas sobre cómo potenciar tu esencia y ayudarte a dirigir hasta el culmen de tus metas, y con ello hacer de tu vida un ejemplo de que el Bien y la Verdad pueden existir en este mundo.
Tendrás en tus manos una brújula que te indicará de manera sencilla el camino hacia la felicidad y la plenitud, al tiempo que te brindará puntuales consejos sobre la condición humana y el mejor modo de convivir con ella.
Guía del autoconocimiento, el autodominio y la realización, “Llamados para el Hombre de Bien” llegará a ser tu libro de cabecera. Como señala el autor: “He lanzado una semilla con la esperanza de que fructifique en terreno fértil; gracias a ti sé muy bien que esa tierra no es yerma, rocosa ni de muerte: vislumbro ya grandes frutos con atreverte a tener en tus manos este opúsculo”.
Este centenar de máximas incluyen reflexiones profundas sobre cómo potenciar tu esencia y ayudarte a dirigir hasta el culmen de tus metas, y con ello hacer de tu vida un ejemplo de que el Bien y la Verdad pueden existir en este mundo.
Tendrás en tus manos una brújula que te indicará de manera sencilla el camino hacia la felicidad y la plenitud, al tiempo que te brindará puntuales consejos sobre la condición humana y el mejor modo de convivir con ella.
Guía del autoconocimiento, el autodominio y la realización, “Llamados para el Hombre de Bien” llegará a ser tu libro de cabecera. Como señala el autor: “He lanzado una semilla con la esperanza de que fructifique en terreno fértil; gracias a ti sé muy bien que esa tierra no es yerma, rocosa ni de muerte: vislumbro ya grandes frutos con atreverte a tener en tus manos este opúsculo”.