El oficio de leer resulta peligroso cuando se encuentra con talantes como el de Roberto Arlt. Tal vez por ello la crítica de su tiempo lo marginó y lo condenó como un escritor de segundo orden. Su revaloración no es un hecho fortuito ni meramente epocal, pues obedece a presiones diacrónicas como la evolución de la literatura latinoamericana y el tránsito por novelas de fractura, de atomización, de parodia, lo cual hace pensar, de manera justa, que la obra de Arlt es la de un visionario.
De esta manera, la tesis a comprobar es que la narrativa arltiana está plagada de un elemento raro, insólito y en ocasiones incómodo. Lo nuevo que se lee en Arlt es una categoría estética, pero también histórica porque surge de la evolución interna de la literatura, de la teoría literaria y de la historia del arte que modifican retrospectivamente lo antiguo. Esta categoría es la de lo grotesco, un estilo que logra efectos cómicos y trágicos simultáneos, un procedimiento inédito en la narrativa suramericana, ya que hasta ese momento estaba subordinada al género dramático. Para lograr este propósito se proponen varias interpretaciones de las cuales ninguna es principal, la diferencia no es excluyente, es sólo diferencia y por serlo, los fundamentos teóricos son también disímiles.
De esta manera, la tesis a comprobar es que la narrativa arltiana está plagada de un elemento raro, insólito y en ocasiones incómodo. Lo nuevo que se lee en Arlt es una categoría estética, pero también histórica porque surge de la evolución interna de la literatura, de la teoría literaria y de la historia del arte que modifican retrospectivamente lo antiguo. Esta categoría es la de lo grotesco, un estilo que logra efectos cómicos y trágicos simultáneos, un procedimiento inédito en la narrativa suramericana, ya que hasta ese momento estaba subordinada al género dramático. Para lograr este propósito se proponen varias interpretaciones de las cuales ninguna es principal, la diferencia no es excluyente, es sólo diferencia y por serlo, los fundamentos teóricos son también disímiles.