Sócrates fue envenenado con cicuta por creer y luchar por un mundo justo. Hoy aquí, ha sucedido precisamente todo lo contrario. Pero no temáis, no se ha perdido nada, la muerte es virtual, no existe, las víctimas solo han dejado de percibir la información que les daba consciencia, pero la información sigue ahí, aunque ellos ya no puedan percibirla.
No hay asesino más letal que el envenenador. Disfruta de esta secuela del universo Zarco, pero cuidado, podría ser la última.
Muerte virtual (Spanish Edition)
Sobre
Baixar eBook Link atualizado em 2017Talvez você seja redirecionado para outro site