Durante horas fantaseando sin ser capaz de descansar, el
sueño se niega a acompañarme, al menos la calma es total en
el monte.
La brisa mece un par de abetos cercanos a la cabaña, una
locura me trajo a este lugar ermitaño y dejado de la mano de
dios, o como mínimo de la sociedad cibernética, ni siquiera
cobertura para llamadas de emergencia, si se me antojara
caerme muerta, hasta que el recepcionista pase no me
entierran….
El optimismo no me acompaña es algo innegable, un lugar así
seria todo un placer disfrutar en compañía, pero no como un
perro abandonado…
Ya cansada me vuelvo boca arriba resoplando de exasperación, semanas sin disfrutar de
un poco de amor ajeno, de unas caricias y unos besos, se presenta la oportunidad y todo
se va al traste justo en el momento de salir a este desolado paraje, no es que sea un
desierto literalmente, pero figuradamente si en lo consistente vida humana.
Un movimiento en el exterior atrae mi atención, estoy sin luz apenas lucen ascuas en la
chimenea asidua al dormitorio, y por la ventana llega el reflejo de la luna creciente, el
cual luce en el espejo del tocador colocado frente a la ventana al otro lado del dormitorio,
simplemente la luz de la luna es cubierta por una silueta, de curvas exuberantes que
sueño se niega a acompañarme, al menos la calma es total en
el monte.
La brisa mece un par de abetos cercanos a la cabaña, una
locura me trajo a este lugar ermitaño y dejado de la mano de
dios, o como mínimo de la sociedad cibernética, ni siquiera
cobertura para llamadas de emergencia, si se me antojara
caerme muerta, hasta que el recepcionista pase no me
entierran….
El optimismo no me acompaña es algo innegable, un lugar así
seria todo un placer disfrutar en compañía, pero no como un
perro abandonado…
Ya cansada me vuelvo boca arriba resoplando de exasperación, semanas sin disfrutar de
un poco de amor ajeno, de unas caricias y unos besos, se presenta la oportunidad y todo
se va al traste justo en el momento de salir a este desolado paraje, no es que sea un
desierto literalmente, pero figuradamente si en lo consistente vida humana.
Un movimiento en el exterior atrae mi atención, estoy sin luz apenas lucen ascuas en la
chimenea asidua al dormitorio, y por la ventana llega el reflejo de la luna creciente, el
cual luce en el espejo del tocador colocado frente a la ventana al otro lado del dormitorio,
simplemente la luz de la luna es cubierta por una silueta, de curvas exuberantes que