“Pancho Villa, la Sierra de Guerrero, ejército, guerrilla, drogas, narcotráfico, una mentira, el rencor y una historia de soledad, se conjugan para liar una gran trama”.
Una maestra normalista, originaria de Guadalajara, huye desconsolada a la Ciudad de México, luego que su pareja y su propio padre rechazan el embarazo que ella concibe con amor. Ahí, en la gran urbe, nacerá su hijo: Renato Tijuana. El intento de su padre por localizarla, la obliga a huir nuevamente, pero ahora a un sitio más alejado: Metlatónoc, Guerrero. Al pie de la sierra, la maestra le fabricará una historia fantástica de un padre militar que no existe, hecho que más tarde desencadenará los acontecimientos más intrigantes de la historia.
Con la montaña como escenario imponente, Renato y sus compañeros de aula, auspiciados por su madre, la maestra del pueblo, hallarán conexión con controvertidos episodios de la historia de México. De ese modo, sus mentes recrean las hazañas de El Pípila, El Niño Artillero y Los Niños Héroes. De igual forma, Renato será atrapado por la idolatría hacia uno de los personajes más discutidos de la Revolución Mexicana: Pancho Villa, a quien convierte en su tótem predilecto.
RENATO TIJUANA cuenta la vida de un niño introvertido y solidario, más tarde un joven militar, cuyo destino cambia radicalmente por la concatenación de una insurrección desatada en Michoacán y un hecho íntimo que lo catapulta a un mundo extra-vagante y peligroso y que, sin sospecharlo, acaba dominándolo, acaso empujado por la azarosa fortuna, encaramándose en la dirigencia de una poderosa organización criminal. Su mejor amigo será testigo y protagonista de esa vida descarrilada por las circunstancias. La historia se sitúa y desenvuelve en un México asolado por la inequidad, la marginación, la violencia y la criminalidad, entre los años 2000 a 2052, fechas de na-cimiento y muerte del personaje principal.
En la secuencia de la obra, cual destellos de reminiscencias paranoicas, van apareciendo trágicas historias atemporales de adicción y farmacodependencia, cuyos protagonistas, en apariencia, no tienen relación alguna con la trama central de la nove-la, pero que en el fondo son causa toral de la gran historia.
Una novela que reabre el debate sobre la legalización de las drogas y el combate de su trasiego bajo una nueva óptica.
Una maestra normalista, originaria de Guadalajara, huye desconsolada a la Ciudad de México, luego que su pareja y su propio padre rechazan el embarazo que ella concibe con amor. Ahí, en la gran urbe, nacerá su hijo: Renato Tijuana. El intento de su padre por localizarla, la obliga a huir nuevamente, pero ahora a un sitio más alejado: Metlatónoc, Guerrero. Al pie de la sierra, la maestra le fabricará una historia fantástica de un padre militar que no existe, hecho que más tarde desencadenará los acontecimientos más intrigantes de la historia.
Con la montaña como escenario imponente, Renato y sus compañeros de aula, auspiciados por su madre, la maestra del pueblo, hallarán conexión con controvertidos episodios de la historia de México. De ese modo, sus mentes recrean las hazañas de El Pípila, El Niño Artillero y Los Niños Héroes. De igual forma, Renato será atrapado por la idolatría hacia uno de los personajes más discutidos de la Revolución Mexicana: Pancho Villa, a quien convierte en su tótem predilecto.
RENATO TIJUANA cuenta la vida de un niño introvertido y solidario, más tarde un joven militar, cuyo destino cambia radicalmente por la concatenación de una insurrección desatada en Michoacán y un hecho íntimo que lo catapulta a un mundo extra-vagante y peligroso y que, sin sospecharlo, acaba dominándolo, acaso empujado por la azarosa fortuna, encaramándose en la dirigencia de una poderosa organización criminal. Su mejor amigo será testigo y protagonista de esa vida descarrilada por las circunstancias. La historia se sitúa y desenvuelve en un México asolado por la inequidad, la marginación, la violencia y la criminalidad, entre los años 2000 a 2052, fechas de na-cimiento y muerte del personaje principal.
En la secuencia de la obra, cual destellos de reminiscencias paranoicas, van apareciendo trágicas historias atemporales de adicción y farmacodependencia, cuyos protagonistas, en apariencia, no tienen relación alguna con la trama central de la nove-la, pero que en el fondo son causa toral de la gran historia.
Una novela que reabre el debate sobre la legalización de las drogas y el combate de su trasiego bajo una nueva óptica.