Al crear " TURIA ", sólo he pretendido desarrollar un producto de entretenimiento, en base a una historia que tiene mucha relación con un planteamiento que recientemente ha hecho Stephen Hawking, acerca de la posibilidad de que exista en el universo una raza de seres extraterrestres que, entre sus planes más cruciales, tenga en mente la " mala " idea de querer conquistar la tierra con fines bastante particulares.
Aunque forjé mi proyecto mucho antes de que el genial científico hablase tan abiertamente del tema, en " TURIA " propongo una visión parecida, pues la tierra, de repente, es atacada por una raza de misteriosos invasores. ELLOS han venido a destruirnos; han venido a conquistar el viejo planeta azul. Pero no contaban con la presencia de Darem, un ser benevolente y muy valiente que es capaz de enfrentarse a sus propios hermanos con tal de ayudar a salvar a toda la raza humana. Y todo porque ha descubierto algo que, en el fondo, es mucho más importante que una simple invasión. Ella ha descubierto que en la tierra se esconde un gran secreto que puede cambiar por completo el rumbo de la historia de todo el universo.
Aunque hay tramos donde trato mi relato como si fuera una comedia algo delirante y gamberra, con arriesgadas dosis de humor callejero, la historia no deja de estar dominada por un gran misterio que puede llegar a arropar ciertos aires de suspense, porque al fin y al cabo también es un relato de espías ( espías espaciales ) y de aventuras.
Y muchos se preguntarán por qué lo del humor.
Muy sencillo.
Ellos nos pueden invadir. Ellos pueden jugar con las bestias que habitan la tierra. Ellos pueden sembrar el terror con toda su tecnología. Pero, lejos de todo eso, y de lo que en realidad pretenden hacer con la tierra, de los motivos reales por los que los extraños invasores han invadido el planeta, la pregunta más sincera es: después de lo que ELLOS nos quieran hacer, ¿ conseguirán borrarnos la sonrisa ? ¿ Ellos conseguirán robarnos nuestras ganas de sonreír...de ser felices ? Porque, si lo consiguen, entonces se habrá acabado toda esperanza para la raza humana.
Recuérdenlo: en cuanto a Latorre se le quiten las ganas de reír, entonces todos sabrán que ha llegado el momento de la que tierra se eche a temblar.
Lo cierto es que al principio " Turia " iba a ser un simple guión cinematográfico, destinado a crear una gran historia de aventuras. Pero, cuando no conseguí llevarlo a buen puerto, decidí convertirlo en una especie de novela, la cual es puramente descriptiva, acción por acción, porque trata de reflejar cómo hubiera quedado la historia de haberla podido llevar a la gran pantalla.
Para relatar mi historia, también tomé la decisión de imitar a un escritor americano, hijo de un nombre conocido del mundo del cine, que, con algo más de publicidad, y mucho arrojo, también utilizó un estilo parecido para dar vida a su relato; aunque él lo hizo con mayor seguridad que yo, porque tenía más medios y apoyos, y no le importó dar el campanazo y arriesgarse con un estilo novedoso y muy propio, tal y como pienso que yo he hecho.
" Si en el camino encuentras imperfecciones, no las critiques, no tropieces con ellas, sino ayúdame a corregirlas. Compartir con la raza humana, que los unos se ayuden a los otros, es el mejor modo de aprendizaje que existe ".
Aunque forjé mi proyecto mucho antes de que el genial científico hablase tan abiertamente del tema, en " TURIA " propongo una visión parecida, pues la tierra, de repente, es atacada por una raza de misteriosos invasores. ELLOS han venido a destruirnos; han venido a conquistar el viejo planeta azul. Pero no contaban con la presencia de Darem, un ser benevolente y muy valiente que es capaz de enfrentarse a sus propios hermanos con tal de ayudar a salvar a toda la raza humana. Y todo porque ha descubierto algo que, en el fondo, es mucho más importante que una simple invasión. Ella ha descubierto que en la tierra se esconde un gran secreto que puede cambiar por completo el rumbo de la historia de todo el universo.
Aunque hay tramos donde trato mi relato como si fuera una comedia algo delirante y gamberra, con arriesgadas dosis de humor callejero, la historia no deja de estar dominada por un gran misterio que puede llegar a arropar ciertos aires de suspense, porque al fin y al cabo también es un relato de espías ( espías espaciales ) y de aventuras.
Y muchos se preguntarán por qué lo del humor.
Muy sencillo.
Ellos nos pueden invadir. Ellos pueden jugar con las bestias que habitan la tierra. Ellos pueden sembrar el terror con toda su tecnología. Pero, lejos de todo eso, y de lo que en realidad pretenden hacer con la tierra, de los motivos reales por los que los extraños invasores han invadido el planeta, la pregunta más sincera es: después de lo que ELLOS nos quieran hacer, ¿ conseguirán borrarnos la sonrisa ? ¿ Ellos conseguirán robarnos nuestras ganas de sonreír...de ser felices ? Porque, si lo consiguen, entonces se habrá acabado toda esperanza para la raza humana.
Recuérdenlo: en cuanto a Latorre se le quiten las ganas de reír, entonces todos sabrán que ha llegado el momento de la que tierra se eche a temblar.
Lo cierto es que al principio " Turia " iba a ser un simple guión cinematográfico, destinado a crear una gran historia de aventuras. Pero, cuando no conseguí llevarlo a buen puerto, decidí convertirlo en una especie de novela, la cual es puramente descriptiva, acción por acción, porque trata de reflejar cómo hubiera quedado la historia de haberla podido llevar a la gran pantalla.
Para relatar mi historia, también tomé la decisión de imitar a un escritor americano, hijo de un nombre conocido del mundo del cine, que, con algo más de publicidad, y mucho arrojo, también utilizó un estilo parecido para dar vida a su relato; aunque él lo hizo con mayor seguridad que yo, porque tenía más medios y apoyos, y no le importó dar el campanazo y arriesgarse con un estilo novedoso y muy propio, tal y como pienso que yo he hecho.
" Si en el camino encuentras imperfecciones, no las critiques, no tropieces con ellas, sino ayúdame a corregirlas. Compartir con la raza humana, que los unos se ayuden a los otros, es el mejor modo de aprendizaje que existe ".