Era un viernes por la tarde, había ido con la excusa de comprarme algo de ropa para hacer una visita imprevista, ya que hacía un par de fines de semana atrás había conocido a la mujer más exótica y sensual que podría imaginar. Así que me dirigí a una tienda por departamentos donde ese día ella estaría de turno.
Elegí unas cuantas prendas esperando que de casualidad me topara con ella en algún momento. Después de media hora desanimada rondando el local sin rastros de su presencia, tomé una falda de vuelo blanca con un hermoso estampado de flores, un top blanco y otro negro.
Elegí unas cuantas prendas esperando que de casualidad me topara con ella en algún momento. Después de media hora desanimada rondando el local sin rastros de su presencia, tomé una falda de vuelo blanca con un hermoso estampado de flores, un top blanco y otro negro.